25/2/07

Gravísimo problema con Unidad Coronaria Móvil *

Gravísimo problema con Unidad Coronaria Móvil
 
Francisca
Gracias por la oportunidad de contar con esta página.
Como leerás más adelante, tengo un gravísimo problema con Unidad Coronaria Móvil, realmente he sentido ganas de llorar de impotencia por tanta burocracia en una misma empresa. Este mail lo envié y reenvié varias veces esperando que alguien quisiera responder, porque con cada envío me llegó la confirmación de recibido y luego de “leído”, con fecha y hora. Finalmente el lunes 19 de febrero se comunicó conmigo la señorita Soledad quien dijo ser la encargada de mi caso. Me informó que la gerencia de UCM había determinado que debo pagar el valor total, puesto que mis razones no son justificadas. Le pedí a la señorita Soledad que me enviara vía mail, el detalle de mi deuda, las facilidades de pago y el interés que se me cobrará por documentar a fecha y el detalle del cobro e interés de las UF8 que debo pagar por concepto de indemnización por terminar el contrato antes de la fecha y, por supuesto, que necesitaba por escrito la respuesta a mi carta. Ante eso, la señorita Soledad, se mostró bastante más interesada en escuchar detalles de mi situación. Luego de casi 40 minutos de conversación, ella me ofreció replantear mi caso a la gerencia y volver a llamarme en el transcurso de la tarde y me aseguró que se encargaría de darle un corte a la situación.
Como bien me imaginé, nunca volvió a llamar. Como no se identificó, comencé a llamar, a insistir en ubicar a la misteriosa señorita Soledad, quien no me dio ni su apellido, ni su cargo y mucho menos su teléfono. Insistí, llamé una y otra vez hasta que alguien, sin nombre, me confidenció que: la única Soledad que podría haber hecho ese llamado es la Sra.- María Soledad Rosales, secretaria de gerencia y que no había registrado su conversación conmigo, por lo tanto, no había información acerca de lo que tengo que pagar o la respuesta de los “altos mandos”. Conseguí ubicarla ayer, jueves 22 de febrero, a las 14:00 horas. Mi sorpresa fue tan grande cuando me dijo que no recordaba mi caso, que sólo atiné a reclamarle su falta de responsabilidad para con mi solicitud, puesto que demás sabía que llevo más de un año en esta pesadilla. Me pidió que esperara y que a las 15:30 hrs. en punto me llamaría porque estaba muy ocupada con un socio. Otra vez esperé y esperé hasta cerca de las 16:00 horas, cuando me informa la telefonista que la señora Rosales acaba de salir a almorzar y que debo tener un mínimo de paciencia y de respeto. Me hicieron esperar casi 5 minutos en el teléfono para decirme que cuando la Sra. Volviera me llamaría. A las 17:10 volví con mis intentos pero ahora me contestó otra persona, la señora Casandra Aliaga, jefa del departamento, quien me pidió las disculpas y se comprometió a ver, personalmente, el caso e indicarle a la señora Rosales que me llamara. A las 17:40 horas se comunicó conmigo, efectivamente, para decirme que la respuesta de la gerencia no era muy diferente de la primera y que el único cambio se trataba de una muy buena oferta para mi: “La sra. Casandra Aliaga ofrece rebajarme 3 cuotas de la deuda que mantengo”, “Toda vez que yo continúe con mi contrato hasta mayo de 2008”, de lo contrario, entonces, debo cancelar el total adeudado. Nuevamente le solicité que me envíe el detalle por escrito, con todo lo que me informaba y le repetí que consideraba el colmo de la burla, lo sinvergüenzas y comerciantes que eran.
Por supuesto hasta hoy 23 de febrero 13:00 horas, aún no tengo ningún correo explicativo, ni un detalle de cuenta, ni una respuesta por escrito, ni una llamada.
Francisca, mis antecedentes comerciales fueron publicados en el Boletín, producto de ello mi cuenta corriente está con problemas, no sé qué hacer, no sé a quién recurrir, me atan de manos, ni siquiera puedo pagar con un cheque. Realmente, necesito que alguien me ayude y me diga qué camino tomar y cómo se procede en una situación como esta.
Ellos están en lo correcto? Debo pagar? Qué pasa con mis derechos? Por qué se me niega la información por escrito?
Mil gracias, de verdad
Elisa Vidal Ortega
Sr.
José J. Pérez
Roberto Digenio
Presente
Señores:
Con mucha molestia me dirijo a ustedes esperando obtener una solución a mi problema.
Con fecha 21 de abril de 2005, suscribí un contrato con ustedes, Soap, producto de una enfermedad bastante complicada y grave que presentó mi padre, José Omar Vidal Kehsler. Como se me ofreció que podían ser hasta 6 personas las beneficiadas, incluí a otras personas por encontrarse, también, con patologías serias. En uno o dos meses después de la suscripción, mi padre llamó al número de urgencia, en la noche, para solicitar ayuda puesto que estaba sangrando de narices. A este llamado respondió un “médico” diciéndole que se pusiera un tapón en la nariz y con eso se le pasaría. Al día siguiente, mi padre me relató lo sucedido y me comuniqué con la señora Olimpia Carvallo, encargada de atención afiliados, me encontré con respuestas agresivas de su parte y, por supuesto, que puso en duda mi relato. Mi padre, señores, cuenta ya con 65 años y pocas ganas de generarle problemas a nadie. La señora Carvallo me aseguró que luego de 10 días hábiles, se pondrían en contacto conmigo para aclarar la situación. En vano esperé más de dos meses, transcurrido este tiempo consideré más que oportuno volver a llamar y preguntar en qué estaba todo esto. Se me respondió que aún no había respuesta y que tenía que esperar. Volví a llamar tan insistentemente que me comunicaron con un médico que me explicó que la situación no había ocurrido como yo lo planteé. Finalmente, como la enfermedad de mi padre era seria, no solicité el término del contrato y pensé que sólo había sido una mala experiencia aislada. Un mes o quizá un poco más de tiempo otra de las personas adheridas al contrato, la señora Claudia Román Lastra, quien sufrió un alza de presión y solicitó la atención de un médico. Al preguntarle la razón de su consulta, le indicaron que comprara un medicamento X, un familiar fue a comprar el medicamento a la farmacia cuando se encontró con la sorpresa de que el medicamento no se vendía sin receta médica. Al enterarme de esto, llamé al teléfono de urgencia y solicité la atención de esta persona, puesto que su presión arterial estaba en 180/120 y para colmo era de noche, tarde, me respondieron que irían y hasta me pidieron las calles de referencia para el móvil. Al día siguiente me enteré de que el móvil nunca llegó al domicilio y que la paciente nunca fue atendida. Me comuniqué nuevamente con urgencia en donde un médico de apellido Santander me respondió lo siguiente:
“Usted tiene una opinión bastante folklórica de la hipertensión puesto que usted no sabe cuándo es grave o no, por lo que yo no podía pretender que el médico fuera a la casa cada vez que yo lo creyera necesario.”
Como pueden ver, esto fue lo que colmó mi paciencia, suscribí a mi padre en el servicio Help y nunca jamás se ha vuelto a llamar a coronaria por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia. A partir de ese momento solicité a la señora Carvallo el término del contrato, por la causal incumplimiento de contrato, a lo que ella sólo me solicitó esperar que se contactaran conmigo. Como no me llamaron, no respondieron y nadie dio la cara por esto, dejé de cancelar mis cuotas, luego de lo cual se contactaron conmigo para cobrarme. A todas las personas que me llamaron les expliqué lo mismo y mi molestia por tanta irregularidad en el servicio y que solicitaba el término del contrato. Todos los ejecutivos que se comunicaron conmigo me aseguraron una solución rápida a mi situación, solución que hasta hoy sigue igual.
A comienzos del año 2006, en el mes de mayo, me enteré de que mi deuda estaba en Dicom. Llamé a cobranzas, expliqué lo sucedido, nadie toma en serio este tipo de problemas. Finalmente debí pedir permiso en mi trabajo para ir hasta sus oficinas, en donde me encontré que la señora Carvallo no me atendería porque primero debía solicitar una entrevista con anticipación. Aún cuando la señora Carvallo se encontraba en su oficina, no me atendió. La ejecutiva que me atendió me dijo que no era tan fácil como desafiliarme, pero que con el monto que yo estaba pagando, $275.000 aprox., podía solicitar que se me anulara una parte de la deuda y la otra parte que estaba cancelando fuera como indemnización por el término anticipado del contrato. Cancelé el monto indicado y esperé.
Ha pasado casi un año y sigo como en el comienzo, me acabo de enterar que nuevamente mis antecedentes fueron publicados en Dicom y que mi deuda es de $318.004, además me informan que me cobran 8UF por indemnización si es que quiero terminar el contrato antes.
Me he comunicado con el Servicio de Atención al Consumidor, quien también recepciona esta carta, me han sugerido dirigirme a ustedes, la gerencia, con el fin de resolver este tema.
Señores, puesto que las molestias generadas han sido demasiadas y mi tolerancia ha sido infinita con respecto a esto, solicito a ustedes retirar la publicación de mis antecedentes de Dicom en forma inmediata y el término del contrato a partir de este momento.
Elisa Vidal Ortega

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